martes, 21 de septiembre de 2021

Segundo Ciclo

 5°, 6° Y 7° GRADO 

GENERO NARRATIVO



El Principito es un cuento del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, que trata de la historia de un principito que parte de su asteroide en un viaje por el universo, en el que descubre la extraña forma en que los adultos ven la vida. y comprender el valor del amor y la amistad.

El Principito es considerado uno de los mejores libros de todos los tiempos y un clásico contemporáneo de la literatura mundial. Por su estilo sencillo y directo ha sido considerado un libro para niños; sin embargo, su profundo carácter reflexivo sobre la vida, la sociedad y el amor, la convierten en una narrativa de interés para todos.

El principito narra la historia de un piloto que, mientras intenta reparar su avión averiado en medio del desierto del Sahara, se topa con un pequeño príncipe proveniente del asteroide B 612, que le pide insistentemente que le dibuje un cordero y que nunca olvida una pregunta.

El piloto empezará a descubrir la fascinante historia del principito, que comienza en su asteroide, donde vivía con tres volcanes, uno inactivo, y se entretenía en arrancar las malas hierbas y ver puestas de sol.

Un día en el suelo del asteroide del principito nace una flor. El principito la cuida y atiende con dedicación, pero la flor es dramática y caprichosa, y esto le molesta. El principito entonces decide abandonar su asteroide y emprender un viaje por el universo en busca de un amigo.

En la travesía, que llevará al principito a visitar varios asteroides hasta llegar al la Tierra, conocerá a una variado grupo de excéntricos personajes que lo convencen de lo extraño que es el mundo de los adultos, tan ocupados siempre en asuntos serios e importantes, que se olvidan de disfrutar la vida.

En la Tierra, el principito entrará en contacto con animales, flores y personas. Será allí donde, antes de encontrar al piloto, conocerá al zorro, quien le revelará la importancia de la amistad y el valor del amor que siente hacia su flor. Será la nostalgia por ella y la decepción que le causa el mundo de los adultos lo que motivará al principito a regresar a su planeta.

EL PULGARCITO



Pulgarcito era un niño del tamaño de un pulgar. Era el menor de los 7 hijos de unos leñadores tan pobres que decidieron abandonar a sus hijos en el bosque. Pulgarcito los escuchó, y se preparó para ir dejando caer piedras por el camino y guiar a sus hermanos de vuelta. Aunque inicialmente sus padres se alegraron del regreso, tiempo después volvieron a intentarlo. Esta vez Pulgarcito arrojó las migas de su pan para marcar el camino, pero los pájaros se las comieron y resultaron perdidos. Tras muchas vueltas encontraron la casa de un ogro, aficionado a comer niños, que vivía con su mujer y sus siete hijas. El ogro, al descubrir a los niños, quiso matarlos, pero la mujer le convenció para reservarlos para mejor ocasión. Aquella noche Pulgarcito cambió su gorro y el de sus hermanos por las coronas de las hijas del ogro y, cuando el ogro despertó a oscuras y pensó de nuevo en matarlos, fue a sus hijas a quienes mató, mientras Pulgarcito y sus hermanos huían. Al descubrir lo ocurrido el ogro persiguió a los niños calzando sus botas de siete leguas, capaces de avanzar esa distancia tanto a cada paso. El ogro buscó largo rato y acabó dormido sin saber que Pulgarcito lo vigilaba. Este le robó las botas y las usó para llegar hasta el palacio del rey y ponerse a su servicio como mensajero, lo que le hizo enriquecerse de tal modo que ni él ni su familia volvieron a pasar hambre.

 






















miércoles, 15 de septiembre de 2021

Caratula

 Proyecto Literario

Institución: Instituto Superior de Formación Docente "Sierras de Misiones" 

Docente: Jakuboski Clara 

 Catedra: Lengua y Literatura y su Enseñanza 

Alumna: Castellano Yanina 







martes, 14 de septiembre de 2021

Primer Ciclo

                          Proyecto Literario

Instituto Superior de Formación Docente "Sierras de Misiones"

Jakuboski Clara 

  Lengua y Literatura y su Enseñanza 

Alumna: Castellano Yanina 


GENEROS LITERARIOS


GÉNERO NARRATIVO 

FABULAS



LEYENDAS

CUENTOS 






NOVELAS 

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas

Esta novela, escrita por el autor británico Lewis Carroll, fue publicada en 1865 y muy pronto se convirtió en un referente de la literatura fantástica, alcanzando gran popularidad tanto en niños como en adultos.

La obra narra la historia de una niña llamada Alicia, que de la mano del Conejo Blanco se adentra en el País de las Maravillas en donde conocerá a fantásticos personajes con los que vivirá excéntricas y vaiopintas aventuras.

libro

Han sido muchas las versiones que se han hecho de este gran clásico de la literatura. Algunas, como esta de Edelvives incluyen una serie de ilustraciones, páginas desplegables y cartas originales del autor. Otras, como la versión de Anaya de la colección "Clásicos a medida", ha sido adaptada al público más joven.

Los tres mosqueteros

Esta mítica novela de aventuras escrita en 1844 por el autor Alejandro Dumas, narra la historia del joven d'Artagnan, que viaja a Paris con el propósito de convertirse en mosquetero del rey. Allí acabará uniéndose a los mosqueteros Athos, Porthos y Aramis, en servicio al Luis XIII.

La novela ha contado con numerosas adaptaciones, tanto literarias como cinematográficas, incluyendo una serie de dibujos animados que se emitió en televisión en los años 80.

libro

En Amazon podemos encontrar, tanto la novela original, como maravillosas adaptaciones al público infantil, como la de la editorial Anaya, perteneciente a su colección "Clásicos a medida".



El maravilloso mago de Oz

Esta novela de literatura infantil fue escrita por el autor norteamericano Lyman Frank Baum y publicada en 1900. Actualmente es uno de los libros más editados tanto en Estados Unidos como en Europa.

La obra narra las peripecias de una niña llamada Dorothy Gale en la tierra de Oz, donde se encontrará con diversos personajes con los que vivirá un sin fin de aventuras. Fue tal el éxito que la novela cosechó, que la adaptación cinematográfica no tardó en llegar, así como diferentes adaptaciones literarias para los primeros lectores

libro


GENERO LIRICO 




  1. Poesía (en verso) de Pablo Neruda

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía

Me gustas cuando callas y estás como distante
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo
Eres como la noche, callada y constelada
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo

Me gustas cuando callas porque estás como ausente
Distante y dolorosa como si hubieras muerto
Una palabra entonces, una sonrisa, bastan
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.















GENERO DRAMÁTICO 

Obra de teatro 
(El Señor, el niño y el burro)

Primer acto de ‘El señor, el niño y el burro’ en obra de teatro para niños

Descripción: Un hombre vuelve del trabajo junto a su hijo. Llevan con ellos además un burro que el hombre suele utilizar para cargar leña.

Personajes: El señor, el hijo y un burro (el burro puede hacerse con el palo de una escoba). Un grupo de aldeanos (pueden ser dos o más dependiendo de los niños que participen).

SEÑOR: Ay, hijo, ¡qué cansado estoy de tanto cortar leña! Creo que me subiré al burro para volver a casa, y ya volveremos mañana a por la leña.

NIÑO: Claro, papá. Sube, que yo te ayudo.

(El señor se sube en el burro-escoba y comienzan a caminar)

SEÑOR: Vamos por este camino, que seguro que encontramos gente y será más entretenido.

(Aparece un grupo de niños que hacen de personas que esperan en el camino).

ALDEANO 1: Uy, fijaros bien… ¿No va el señor todo cómodo en el burro y el pobre niño andando a su lado? ¡Con el calor que hace!

ALDEANO 2: ¡Menudo caradura! Seguro que el pobre niño llega reventado a casa… ¡Si le habrá obligado a trabajar y todo!

(El señor y el niño llegan hasta donde está el grupo de aldeanos)

SEÑOR: ¡Buen día!

ALDEANO 1: Sí, buen día tiene usted, porque al muchacho le lleva con la lengua afuera.

ALDEANO 2: Pobre criatura…

SEÑOR: Bueno, tampoco creo que esté tan cansado, pero… Anda, ya me bajo yo del burro. Sube, hijo.

NIÑO: No hace falta, pero gracias, papá, subiré.

(El niño hace como que sube al burro y comienzan a andar de nuevo. El padre junto a él, andando)

SEÑOR: ¡Ay qué ver qué vergüenza he pasado! Y todo por subir un rato al borrico…

Segundo acto de la obra de teatro ‘El señor, el niño y el burro’

Descripción: El niño va subido en el burro y su padre andando junto a él, pero pasan cerca de otro grupo de personas que increpan la actitud del niño.

Personajes: El señor, el niño y el burro y otro grupo de aldeanos.

(Aparece en escenario otro grupo de niños que hacen de nuevo de aldeanos)

ALDEANO 3: ¡Pero bueno! ¿Veis lo mismo que yo!

ALDEANO 4: Vaya que si lo vemos… ¡Menudo niño malcriado! Él tan pancho encima del borrico y su pobre padre andando, con lo cansado que debe de estar después de trabajar tanto…

(El niño y su padre llegan hasta donde está el grupo de aldeanos)

NIÑO: ¡Buenos días!

ALDEANO 3: Anda, que te quedarás a gusto… Que tienes a tu padre al pobre andando en medio de la solana y tú descansadito.

ALDEANO 4: Esta juventud ya ha perdido el respeto…

SEÑOR: Bueno, no es para tanto, pero sí, mejor baja del burro, hijo.

(El niño hace como que baja del borrico. Los dos caminan tras el animal y se alejan)

Tercer acto de ‘El señor, el niño y el burro’ en obra de teatro para niños

Descripción: El señor y el niño caminan detrás del burro y se encuentran con unos aldeanos que les recriminan esa actitud.

Personajes: El señor, el niño, el burro y unos aldeanos.

(Aparecen un grupo de niños que harán de nuevo de aldeanos)

ALDEANO 5: ¿Será posible? ¿No van ese par de tontos andando y el borrico más fresco que una lechuga?

ALDEANO 6: ¡Si es que en este mundo tiene que haber de todo…!

(El señor y el niño llegan arrastrando al borrico junto a los aldeanos)

SEÑOR: ¡Buenos días, buena gente!

ALDEANO 5 (riendo): ¡Quien parece que tiene buen día es el borrico! Míralo qué bien va mientras vosotros os cansáis de andar por el camino.

ALDEANO 6: Vamos, que si fuera mío el burro, le iba dejar yo tan desaprovechado…

(El señor mira a su hijo y se encoge de hombros)

SEÑOR: Bueno, pues no se hable más, nos subimos al burro los dos.

(El padre y el niño se suben al burro y se alejan)

Último acto de la obra de teatro para niños

Descripción: El señor y el niño ahora van subidos al borrico. Se cruzan con otros aldeanos que les reprochan esta actitud porque piensan que el animal estará sufriendo.

Personajes: El señor, el niño, el burro y otros aldeanos.

(Aparece otro grupo de niños que hacen de nuevos aldeanos)

ALDEANO 7: ¿Qué es eso que se ve a lo lejos? Anda, Filemón, ponte las gafas y me dices qué ves…

ALDEANO 8: Pues parece un borrico, Gertrudis.. pero espera… va alguien muy grande encima… uy, no, si son dos personas.

ALDEANO 9: Un señor y un niño encima del pobre borrico. ¡Menudos desalmados! ¡Pobre animal!

(El señor y el niño llegan hasta donde están los aldeanos)

SEÑOR: Buen día.

ALDEANO 7: No, si para vosotros el día va a ser fantástico, pero para el pobre borrico…

ALDEANO 8: Lo mismo le rompéis un par de costillas. Pobre animal…

ALDEANO 9: Qué poca sensibilidad, oye…

SEÑOR: No. si nosotros no queríamos hacer daño al burro…

(Los dos se alejan un poco. El grupo de aldeanos sale del escenario. Y una vez que están padre e hijo en el centro del escenario, el hombre se encoge de hombros y dice):

SEÑOR: ¿Ves como nunca hay que hacer caso a lo que digan otros, hijo?

(El señor y el hijo se alejan con el borrico y salen del escenario)

(Guión teatral escrito por Estefanía Esteban)



EL PRINCIPITO 
LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS 
Entonces apareció el zorro.
–Buenos días –dijo el zorro.
–Buenos días –respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta, pero no vio nada.
–Estoy acá –dijo la voz – bajo el manzano...
–¿Quién eres? –dijo el principito –. Eres muy lindo...
–Soy un zorro –dijo el zorro.
–Ven a jugar conmigo –le propuso el principito–. ¡Estoy tan triste!...
–No puedo jugar contigo –dijo el zorro–. No estoy domesticado.
–¡Ah! Perdón –dijo el principito.
Pero, después de reflexionar, agregó:
–¿Qué significa “domesticar”?
–No eres de aquí –dijo el zorro – ¿Qué buscas?
–Busco a los hombres –dijo el principito –.¿Qué significa “domesticar”?
–Los hombres –dijo el zorro – tienen fusiles y cazan.
¡Es muy molesto! También crían gallinas. Es su único interés. ¿Buscas gallinas?
–No –dijo el principito –. Busco amigos. ¿Qué significa “domesticar”?
–Es una cosa demasiado olvidada –dijo el zorro –. Significa “crear lazos”.
–¿Crear lazos?
–Sí –dijo el zorro–. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos.
Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros.
Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...
–Empiezo a comprender –dijo el principito. Hay una flor... Creo que me ha domesticado...
–Es posible –dijo el zorro –. ¡En la Tierra se ve toda clase de cosas...!
– ¡Oh! No es en la Tierra –dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
–¿En otro planeta?
–Sí.
–¿Hay cazadores en ese planeta?
–No.
–¡Es interesante eso! ¿Y gallinas?
–No.
–No hay nada perfecto –suspiró el zorro.
Pero el zorro volvió a su idea:
–Mi vida es monótona. Cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conocerá un ruido de pasos que será diferente de todos los otros.
Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo...
El zorro calló y miró largo tiempo al principito:
–¡Por favor... domestícame! –dijo.
–Bien lo quisiera –respondió el principito –, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
–Sólo se conocen las cosas que se domestican dijo el zorro. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
–¿Qué hay que hacer? –dijo el principito.
–Hay que ser muy paciente –respondió el zorro –.Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca...
Al día siguiente volvió el principito.
–Hubiese sido mejor venir a la misma hora, dijo el zorro. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré.
A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
–¿Qué es un rito? dijo el principito.
–Es también algo demasiado olvidado –dijo el zorro–. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días; una hora, de las otras horas. Entre mis cazadores, por ejemplo, hay un rito, el jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es, pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores bailaran no importa cuándo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
Así el principito domesticó al zorro.
Y cuando se acercó la hora de la partida:
–¡Ah!... –dijo el zorro–. Voy a llorar.
–Tuya es la culpa –dijo el principito–. No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara...
–Sí –dijo el zorro.
–¡Pero vas a llorar! –dijo el principito.
–Sí –dijo el zorro.
–Entonces, no ganas nada.
–Gano –dijo el zorro–, por el color de trigo.
Luego agregó:
–Ve y mira nuevamente a las rosas. Comprenderás…que la tuya es única en el mundo. Volverás para decirme adiós y te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver nuevamente a las rosas:
–Ustedes no son en absoluto parecidas a mi rosa: no son nada aún –les dijo. Nadie las ha domesticado y no han domesticado a nadie. Son como era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Y las rosas se sintieron bien molestas.
–Son bellas, pero están vacías –les dijo todavía. No se puede morir por ustedes.
Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con el biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a quien escuché quejarse, o alabarse, o aun, algunas veces, callarse.
Puesto que ella es mi rosa.
Y volvió donde el zorro.
–Adiós –dijo.
–Adiós –dijo el zorro–. He aquí mi secreto.
Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón.

Lo esencial es invisible a los ojos.

–Lo esencial es invisible a los ojos –repitió el principito, a fin de acordarse.
–El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.
–El tiempo que perdí por mi rosa... –dijo el principito, a fin de acordarse.
Los hombres han olvidado esta verdad –dijo el zorro– . Pero tú no debes olvidarla.
Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.
Eres responsable de tu rosa...
–Soy responsable de mi rosa... –repitió el principito, a fin de acordarse.

MONOLOGO DE HUMOR "COSAS DE NIÑOS" 

He de haceros una confesión, soy un niño. Sí, me llamo Raúl y tengo 8 años… ¿Por qué se empeñan los padres en hacerme mayor?

Por ejemplo, un día estaba discutiendo con mi madre y ella me dijo: “Te tienes que controlar más, no puedes decir todo lo que se te pase por la cabeza.” Y le contesté: “No puedo, el celebro me empuja.”

Es que se empeñan en que seamos como ellos… aunque a veces son nuestros padres que se vuelven como nosotros.

Porque un día ves a tu padre gritando como un loco para que el Madrid marque un gol. Y claro, tú coges a tu padre y le dices: “Papá, dice la seño que  cuando Pandora abrió la caja de la que escaparon todos los males, la cerró justo a tiempo para atrapar la esperanza y el optimismo… ¡Ya verás cómo este año sí ganamos al Barça!”

Pero claro, te das cuenta que cada uno es como es. El lunes pasado mi padre me hizo una sopa para cenar. Me dijo: “Cómetelo, que está muy rico”. Yo me senté enfrente de la sopa y llamé a mi padre:

–      “Papá siéntate a mi lado… tenemos que hablar.”

–      “Dime hijo.”

–      “¿Tú me quieres realmente?”

–      “Claro que si, ¿por qué lo preguntas?”

–      Te lo pregunto, porque si realmente me quieres… como sigas haciéndome este tipo de sopa, yo no llego a la ESO.

Luego está el respeto. Mis padres no comprenden que mi habitación es mi santuario y mi consola es sagrada, que no la toque nadie. El otro día pillé a mi madre jugando con mi FIFA 2011 y me enfadé con ella… ¡Es que me tenía sentado a Cristiano Ronaldo en el banquillo!

O el otro día, que estaba todo el día subiendo y bajando las escaleras del patio y me dijo mi madre que me estuviera quieto, pero no le hice caso y ¡zas! me dio en el culo. Y claro, yo me revolví y me puse en mi sitio. Le dije: “Si no se debe pegar a los niños, menos a los hijos”.

Es muy duro esto de ser niño, espero ser ya mayor y no tener tantos problemas… ¡Aunque va a ser que no!

Autor: Juan José Benítez Goya
















CANCIONES




COLMOS















Segundo Ciclo

 5°, 6° Y 7° GRADO   GENERO NARRATIVO El Principito es un cuento del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, que trata de la historia de ...